Barcelona, en la vanguardia de la adaptación

Los cambios en el clima de la Tierra se están acelerando. Cada mes nos llega la noticia que la temperatura media ha sido la más alta de la historia y hasta la forma de las nubes y su contenido de agua es distinto al de hace unos años. El cambio ya es una realidad del día a día, y lo será más todavía en el futuro.

La Barcelona de les Solucions debe ir hacia un avance en la adaptación a este cambio y a aprovechar el liderazgo mundial que tiene la ciudad para impulsar acciones que ayuden a frenar el calentamiento planetario.

En el capítulo de adaptaciones, será importante la lucha contra mosquitos y nuevos insectos que puedan ser vectores de enfermedades. En nuestro clima, cada vez más tropical, nos tenemos que preparar para esta realidad. También es importante la vertiente social que supone dar herramientas al sistema sanitario para identificar y tratar enfermedades nuevas en nuestro entorno y también a personas con realidades sociales, e ideológicas, distintas.

Las adaptaciones que se lleven a cabo en Barcelona pueden ofrecer también oportunidades de todo tipo. El clima de Barcelona la hará todavía más atractiva para turistas durante todo el año. Cataluña es ya la California de Europa, sin los bochornos extremos que suceden en Grecia o en el sur de Italia. La investigación en los campos de la salud, o de la agricultura, o de la gestión del agua o, incluso, del cambio social, pueden ser exportadas a otros lugares con menos capacidad de producción científica, sociológica o de innovación tecnológica.

Todo parece indicar que las ciudades serán mucho más pobladas, extensas y tecnológicas en un futuro muy cercano. Barcelona será una de las megaciudades del Mediterráneo y esto sucederá antes del 2025. Debemos aprovechar los próximos diez años para que el reto no se nos escape de las manos. Hay que aprovechar la oportunidad y la necesidad de adaptarnos al cambio climático, al aumento y la diversificación cultural de la población y al aumento de tamaño que experimentará la ciudad.

Es necesario tomar la decisión firme de hacer una Barcelona tecnológicamente inteligente, con buena movilidad y transporte, socialmente despierta a los cambios de todo tipo y que lidere la vanguardia de las ciudades del mundo.

Tomàs Molina

Tomàs Molina